sábado, 24 de febrero de 2018

RUIDO - ISAAC H -


Vi de cerca al cinismo, a la mentira y a la burla en una sola cara, la vi reír frente a mi, la vi mirarme a los ojos, la vi jactarse de mi debilidad, la vi de cerca, y sentí maldad como nunca la había sentido, vi su premeditación y alevosía al humillarme, disfrazó su intención con palabras suaves, y mentiras dulces, fue cuidadosa al curar heridas con caricias, y sigilosa al entrar a mi corazón con besos que solo fueron fantasía, adormeció a monstruos, y quitó los ruidos que me aturdían; ya no habían mas ruidos, todo estaba en silencio, y en el silencio yo encuentro paz, y ella fue mi paz o por lo menos eso creía.

Me sostuvo por mucho tiempo cuidando de ser especial en todo momento, y me soltó en un segundo y el sonido de la caída se escucho sin eco, cuando mas esperaba de su mano me soltó, me dejó, me dañó y se fue, creí en ella, en cada una de sus palabras, confiaba en el cielo que me dibujaba, en los dragones de papel, y en seguir las huellas de elefantes, en historias de rosas, y en viajes eternos.

Me creí en sus planes, pero ya no había espacio para mi, los llenó con otros que nunca aceptó, se quedó sin hilos, y yo... que solo tenia uno, por que solo había guardado uno, lo tiró. Cambió, cambió todo, y con intención de ser mejor cada día, dañando a otros, para poder sentirse bien, para no sentir dolor, sin darse cuenta de lo que hizo, se quedó sin hilos, ya no sentía nada, ya no veía nada igual, y me dejó caer, solo sus palabras me sostenían, pero se volvieron mentira y las mentiras son débiles ante el peso de la verdad.


La creí grande, la creí especial, le creía todo y por creer me rompí. Creí en las luces de su mirada, creí en cada cosa que contaba, en que estaba en su vida, y sí, ciertamente estaba pero no como yo creía. Jugó tan bien, que se llevó por el medio a otros en su juego, descubrió la debilidad de este mundo, y la hizo parte de su fuerza, fue capaz de caminar con eros tomando su mano, y aun recibiendo las heridas que provocan sus besos seguía en sus brazos.

He vivido el dolor muchas veces, la traición, la mentira y la decepción, se como es eros, conozco ese frío en el pecho, se reconocer las energías diferentes, pero en ella me negaba verlas, ya no importa nada de eso, porque ella era todo lo bueno que tenía y ahora se que nunca existió, de nada sirvió guardar, de nada sirvió reconocer, de nada sirvió esperar, de nada sirvió quedarme, de nada sirvió estar.

Confié, creí y eso nunca lo hacía, solo por ti. Entraste y caminaste por donde nunca quise que lo hicieras, y te convertiste en esto que siento ahora, y que no se como se llama, porque nunca lo había sentido así.

Se borraron la huellas, se perdió la luz, se murió la rosa, y yo... me morí un poco más. Esto no es nada, esto no importa, esto no existe, solo son palabras sin sonidos, sin ecos.Vi la cara del amor y era hermosa pero dolió, dolió tanto que hirió, hirió tanto que mató.

Se acabaron las palabras y los espacios,