lunes, 6 de junio de 2016

A VECES SON NECESARIOS - Isaac H -


Cuantas veces no nos hemos encontrado a personas que no demuestran una amabilidad sincera, ni siquiera una educación honesta, que hasta el “buen día, buenas tardes o buenas noches” que sale de su boca parece un parlamento aprendido y que se enciende automáticamente solo para evitar ser tan obvios en el prejuicio que tienen ante otros, esa gente que toma como costumbre señalar literalmente con su dedo sin darse cuenta que es un gesto que más allá de incomodar, molesta, porque naturalmente a nadie le gusta ser señalado, gente que no ha entendido ni en un minúsculo porcentaje que las diferencias no pasan desapercibidas, y que son aún más evidentes en los tratos, en las formas de hablar, en las formas de mirar, es sus actitudes para con otros  y es que las malas energías que emanan de su ser son evidentes… y lo peor es que no se dan cuenta de lo que hacen porque están tan metidos dentro de su propia confianza, seguridad, sus propias ideas que no se percatan del daño que hacen y peor aún del que se causan.

Sus miradas reflejan ese prejuicio y desconfianza sin ni siquiera haberte conocido, cuantas veces no hemos sentido las malas intenciones de otra gente, que te señalan o señalan a otras personas por el simple hecho de no agradarles, es algo ilógico ¿cómo te puede agradar o no una persona con tan solo verlo?¿cómo puedes sacar conclusiones de una persona si ni siquiera te has detenido a pensar el porque es cómo es?

Particularmente pienso que es tan evidente la baja autoestima y el sentimiento de inferioridad de una persona cuando habla mal de otra, aprovechando cualquier momento para desprestigiar, poniendo en el escarnio público cualquier error que haya podido cometer, vociferando cualquier cantidad de calificativos mal intencionados, haciéndose eco de rumores sin ninguna prueba, juzgando por apariencias sin pensar en las batallas internas que puede vivir cada persona, dejando a un lado la amabilidad y llenando su boca de comentarios que van directamente a romper cualquier credibilidad y confianza que se pueda tener ante otros por el simple hecho de no agradarle, se aferran tanto a sus ideas prejuiciosas sin darse cuenta que se convierten en personas soberbias, altaneras e intransigentes, todo eso es solo un reflejo de lo que hay en su corazón, son tan incapaces de crecer y mejorar como persona que prefieren bajar a los demás en vez de subir su calidad humana y ayudar a otros a subir la suya.

Cuantas veces no hemos sido testigos de miradas que demuestran desprecio, de comentarios llenos de cizañas, y es que a veces hasta un “buen día” no respondido suele caer mal. Cuantas veces no hemos llamado a un operador de telefonía móvil o cualquier otro tipo de recepción y no sentimos un trato amable con el que te puedas sentir confiado y logres conseguir la respuesta que estás buscando, cuantas veces no hemos ido a alguna institución y al momento de preguntar por algo sin ni siquiera mirarte ya te están negando la respuesta.

Educación, amabilidad, cortesía, gentileza,  son palabras que hoy en día parecen no ser la talla de mucha gente, sin embargo admiro a esas personas que te regalan una sonrisa en las mañanas sin siquiera conocerte, un saludo honesto, un “permiso”, un “por favor”, un “disculpe”… hacen la diferencia y hacen más cómodo tu día. Qué bueno sería despertar cada mañana, ir al trabajo y no tener que lidiar con las personalidades toxicas de mucha gente, esas que hablan de los demás, que critican, que se burlan, que dicen cualquier cantidad de cosas sin ningún sentido, y peor aún que tienen a quien le aplauda tal genialidad. No me gustan las burlas las considero una falta de respeto,  no me gustan los rumores los considero un mal vicio, me hago sordo ante los comentarios malintencionados hacia otras personas, me aíslo de quien tiene malas actitudes, de los que miran de reojo, por encima del hombro, de quienes que se creen más que los demás, de los que buscan una supuesta amistad pero que en realidad están sujetos a un interés que no va más allá de solo aparentar, me alejo de todo lo que no me agrada, me voy de donde no me siento cómodo, soy mudo ante cualquier pregunta que busque algún comentario despectivo de mi parte hacia otro,  y soy muy radical en este sentido, tanto así que suele caer mal el no entrar en ese círculo lleno de gente toxica, y que ironía más grande que a quienes les cae mal es a los propios tóxicos
No hay cosa más agradable que comenzar el día lleno de optimismo, de ánimo, con energía, y eso solo resulta de pensamientos positivos, de actitudes positivas, de acciones positivas, y también de un entorno positivo, es por ello que hay que ser muy cuidadoso y observador de donde estas y con quien compartes, porque a veces es muy fácil caer en los vicios de otros, es por ello que debemos ser fieles a nuestra educación, a nuestros principios y saber identificar cuando las cosas van bien o van mal, evitando las costumbres ajenas.

Ciertamente a lo largo de nuestra vida nos vamos a encontrar con muchas personas que serán compatibles con nosotros, que nos van a agradar, que nos harán sentir felices, cómodos, que vamos a compaginar en muchísimas cosas, sin embargo, también nos encontraremos con los personajes antagónico a estos… esos que llegan a sentir cierta satisfacción por los errores de los demás, que se alegran con las caídas de otros, y que desean el estancamiento para quien no compagina con ellos, esos que siempre andan con una palabra negativa o pesimista, llenos de un “no se puede”, “no lo vas a lograr”, “no sueñes”, “no lo hagas”, mejor has esto o aquello…. Gente del “no”, y esa gente vive de un “no” por lo tanto NO LOS ESCUCHES, NO LOS FRECUENTES, NO TE DISTRAIGAS CON ELLOS, no les des tu atención, porque te quitan tus ánimos, tus ganas, tus sueños y pueden te llegar a quitar hasta tu motivación.


Qué bueno sería que todo fuera fácil, que siempre nos encontremos a esa gente del “si”, a la gente agradable, a la que te motiva, a la que te da ideas, a la que te pone creativo y hasta a la que te impulsa si estas distraído con otra cosa, pero a veces son necesarias las gente desagradable, desmotivadora, que llegan a ser implacables en sus comentarios… a veces son necesarios solo para una cosa, darte cuenta que no debes ser como ellos, hay que saber identificarlos y solo tu espíritu si esta fortalecido con tus sueños, con tus metas, tus objetivos, tu motivación, tu educación, tu conocimiento, tu seguridad, sabrá cuando los tienes en frente, y justo en ese momento podrás sonreír porque sabes que su negatividad no puede con tus ganas, ellos son necesarios solo para darte cuenta de lo fuerte que eres, para reafirmar lo que quieres y a dónde quieres llegar, miralos como ese escalón que te ayudará a subir y nunca bajar… recuerda que si subes una montaña te cansas, te fatigas, tu corazón late más fuerte, tu cuerpo se agota… sin embargo cuando subes, y subes sin mirar atrás, sin distraerte, y que aun con tropezones no te detienes cuando llegas a la cumbre… te darás cuenta que la vista es increíble, no te limites por los “no” que escuches, consigue tu motivación, tu sueño… y hazlo realidad, porque a veces la gente del “no” es necesaria solo para seguir apostando por un sí. 

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