jueves, 15 de enero de 2015

VENGO DE EROS - Isaac H. -


Calles llenas de piedras, arena y huellas que iban y no venían, solo era un camino que no dejaba regresar, era fácil y necesario caminar cerca de Eros… que no es más que deseo. La naturaleza de la curiosidad me hizo girar la cabeza ante los ruidos que escuchaba detrás del monte, risas, gritos, y burlas, un lugar en donde se esconden los secretos que todos tenemos

Eros me miró; con emoción lo hizo, solo basto su mirada para saber quién era… su mano se posó en mi hombro y habló cerca de mi oído derecho diciendo: “sí, soy todo eso que has escuchado… soy Amor… incapaz de durar en dos por igual, pero si capaz de doler, duelo tanto que hiero, hiero tanto que mato. Soy emoción, soy placer, soy palabras disfrazadas, soy esas caricias que marcan, estoy cuando deseas, tu humanidad me atrae y yo te hago sentir humano” – se dio vuelta y dijo: “es necesario mi abrazo y flecha en tu corazón, en necesaria la atracción. Me necesitas para seguir…” - giró su cabeza me sonrió y abrió la puerta. “no es un palacio, es frío, oscuro y confuso… soy yo, entra en mí y entenderás que conmigo no es necesario mirar con atención, solo basta probar, solo basta el deseo de tu curiosidad”.

No entiendo como entré, no sé cómo llegué… Eros me llamó, me dejó entrar sin preguntas, ni exigencias, no hubo limitación, solo bastaba mi naturaleza humana, solo bastaba el olor del curioso deseo.  Paredes con pinturas caídas, colores opacos, y la luz triste de lámparas de aceites como aquella que uso Psique al momento de descubrir que era Eros quien en medio de la oscuridad la hacía suya cada noche.

Allí estaba yo en medio de todo ese ambiente espeso lleno de deseo, Ya todo se sabía. No era un lugar agradable, no era el lugar para estar… pero era necesario entrar en él. Descalzo y aun con heridas entré, un olor a sudor se notaba en el aire, gemidos de dolor o placer se escuchaban tras las débiles puertas de madera podrida, golpes continuos en las paredes parecían hacer caer el techo.

Cada paso era como pisar vidrios, aun con vestido desnudo me sentía, se escuchaban palabras de cariño, se escuchaban en susurros muy silenciosos casi ahogados por el aire. Ardía mi pecho lleno de emociones, sentía correr mi sangre por las venas, era como corriente, podía sentir la textura de mis heridas, podía sentir el frío del pasado, me pesaban las palabras y me asfixiaban los recuerdos, me sentía más humano que nunca, era Eros, amor de muchos y de poco tiempo, amor de siempre que dura un segundo, amor que da en días y te quita en noches, era Eros… llevándome sobre el deseo, la atracción y el sexo.

Abrazos calientes de sombras que venían del sur, besos secos que golpeaban mi piel, eso sentía y era  Eros llevándome en medio de un apetito de lujuria y sexo;  la encontré en medio de paredes manchadas por sus recuerdos, recuerdos vivos que la humedecían y herían su cuerpo, se mostraba desnuda y sin mentiras en sus palabras, la vi desnuda y sincera, la vi con deseo y celo.

Ardía mi cuerpo junto a ella, no hubo más que deseo, no fue más que la magia de Eros en nosotros. Ágape miraba desde lejos escondida entre los hilos del alma más honestos, y yo incrédulo de ella, porque no hay pureza en Eros, porque no hay más que emoción difuminada en el sexo. Se teñía de colores mi cabello con cada risa de Fileo, con cada burla y culpa que escupía en mi cuerpo. Era eros, abrazándome con ella en su sexo, creando mentiras con cada beso, y quemando las sabanas en cada movimiento.

Era ella, era de Eros para mi… delicada, frágil y dañina pero necesaria… hería con sus palabras cubiertas de miel, escondiendo las manchas húmedas de la pared que mostraban su vida, deseando mi fuerza solo por placer, deseando que estuviera dentro de ella, sus manos tocaban mi piel, tocaban mi alma enredando mis hilos,  mis manos tocaron su cuerpo que ardía pero nunca su alma fría, era necesario estar con ella y Eros lo sabía… abrazaba sus ganas y lo disfrutaba, tomaba con fuerza sus manos y mi boca la mordía, mordía su deseo y probaba su sexo, era mi cuerpo dentro de ella y era mi deseo solo de momentos. Eros… también lo sabía. Probé sus labios y su mojada saliva, mire sus ojos y me sentí dentro de ella, toque con mi lengua cada parte de su cuerpo, centímetros de piel que nadie había tocado los toque yo, jugué su juego y ella el mío.

No la soltaba, la miraba sabiendo lo que pasaría, sabiendo que en cada beso mi Eros se iba, probé su cuerpo, probo mi fuerza, mire su belleza en el sexo por segundos, atrape cada palabra de deseo que decía, cada suspiro y entre gemidos perdí mi fuerza dentro de ella. Ya era mía, su cuerpo agotado bajo el mío parecía que dormía. Levanté mi cuerpo del de ella que respiraba cansada, besos falsos ya cerraban la experiencia y eso se sentía en la mirada, ahora fría y sin deseo. Solo era eso… solo era Eros… solo era sexo.

Caí frente a Fileo débil, herido, desnudo, sin hilos, avergonzado y con Eros perdido. Huyo como cuando Psique lo descubrió mientras dormía.

Era necesario quedar herido por el deseo, era necesario caminar con los ojos abiertos y no ver, era necesario para cambiar, como también era necesario levantarse adolorido y salir de Eros. Así es el amor de Eros oscuro y lleno de deseos… no lo ves hasta que se va.


Vengo de Eros… sé cómo es, me pasee mucho tiempo con él. Conozco sus palabras, sus abrazos y besos, se cómo son los deseos, se cómo es el sexo de Eros, se sus mentiras… y la intuición me los grita, ya he caído frente a Ágape y Fileo sé como es la burla del deseo, y el cinismo del sexo. Vengo de Eros donde no hay miedo a sudar excitación, donde los besos se dan a oscuras, y no se sabe a quien, no se ve el rostro del amor... y no existen velos. Camino dejando manchas, ahora hago ruidos detrás del monte de Eros. 

3 comentarios:

  1. Vine a comentar de manera más oficial...
    ¿Sabías que la mitología griega a mí me fascina? No has podido tocar mejor tema, yo tal vez sea muy clásica con todo esto del sexo o no sé, puedes llamarlo como quieras. Pero para mí vale más el sexo con amor, así de simple... No soy la clase de persona que dará besos a oscuras... No caigo en eso, creo que Eros aún no me ha tentado a entrar en su mundo de promiscuidad, prefiero mil veces estar enamorada de esa persona, y el saber que soy correspondida para practicar ese bello arte del sexo...
    Me ha gustado mucho como has descrito todo, Isaac, ha sido apasionante...
    ¡Qué me enamoro, caray! jajajaja
    Mi enhorabuena ;)

    Un fuerte beso....

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    1. Pd: Lo vuelvo a leer, y simplemente: Magia....
      Y ese erotismo que, me has dejado sorprendida, en serio que sí... ¡Tenemos que escribir algo juntos, en serio que sí! :)

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    2. Iveeeel.. gracias por siempre estar pendiente.... publique eso y mas nunca entre jajaja graccias por siempre visitar mi blog, eres epecial. y bueno si... intente crear un personaje de eros bastante carnal aunque pues se que no es asi. aun faltan historias que voy a contar que siguen despues de esta. un gracias enormeeee por haberme motivado a crear el blog... no sabes cuanto me ha ayudado.

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