sábado, 8 de febrero de 2014

Secretos 2da parte: "No era lo que quería" - Isaac H -


Son muchas las historias que he escuchado y me han dejado muy sorprendido, es justo en ese momento en el que me doy cuenta que nunca terminamos de conocer a las personas, hay cosas que callamos, hay momentos de nuestras vidas que no queremos que se sepan, muchas de ellas por que nos hacen  sentir vergüenza o quizás temor a como reaccionen los demás, le tememos al rechazo.
El miedo, es  eso que sentimos ante lo desconocido, ante lo que pensamos que podría pasar, ante lo invisíble, el miedo lo creamos nosotros mismos. El miedo lo trae la mentira, la verdad,  la vida oculta, el silencio, los secretos.
Unos besos llenos de asco, las caricias forzadas que daba y  aquellas que recibía una joven estudiante de apenas 15 años eran como si le rasparan la piel, el olor de aquel cuerpo que ahora no producía ningún tipo de atracción, ese deseo de salir corriendo, de decir: – “Basta… no quiero hacer esto”.- el no querer abrir los ojos y cerrarlos con tanta fuerza e imaginar que todo era una pesadilla, que todo lo que estaba pasando en aquella habitación en realidad no estaba pasando, era lo único que quería esa niña que estaba aprendiendo sin querer  lo que era ser una mujer …- “no quería hacer nada de eso, trataba de poner mi mente en otro lado, quería como dormirme y despertar cuando todo aquello pasara, sentía mucha vergüenza  por que no sabia  que era lo que tenia que hacer, se suponía que yo no debía hacer eso, no quería sentir nada, no quería que fuera real”- ….  No tenia idea de lo que estaba haciendo, era apenas una niña que todavía veía esos programas pre – juveniles dados por un famoso canal de señal abierta, pero como negarse a los besos de aquel muchacho de 23 años que le gustó tanto, y que representaba esa imagen del protagonista  rebelde de la serie que veía todos los lunes a las 6 de la tarde después de llegar del liceo.
La primera vez que él la vio, ella sintió una emoción, ese susto que se siente cuando te gusta alguien por tanto tiempo y que lo has visto tantas veces esperando recibir una mirada que te haga sentir que también gusta ti, que le llamaste la atención, y así… de mirada en mirada comenzó el coqueteo inocente de ella, y deseo de él, comenzó la complicidad, las palabras bonitas, y los elogios por cada detalle de su cuerpo… -  me decía: “me gustan tus ojos, tienen una  forma bonita cuando me miran, tu eres distinta, no eres como las otras muchachas que se la pasan por aquí… yo te había visto desde hace tiempo, pero no me atrevía a saludarte ni nada por que, como siempre estabas con tus amigas me daba así como corte no se…” y yo le creía todo, era la primera vez que me gustaba alguien de la vida real, alguien que no estaba en la televisión, y eso me gustaba, sentía que era verdad y hasta me sentía madura no se… no me sentía como una niña… -  tiempo después comenzaron las caricias y el primer beso, la vergüenza de ella por  no saber besar se difuminó de manera violenta con los besos experimentados de aquel muchacho, ella no podía demostrar que no sabia nada, solo se dejaba llevar y ya.
 Los mensajes de texto, las llamadas a escondidas y los encuentros clandestinos se hacían frecuente, las excusas por llegar mas tarde a su casa crearon la preocupación en su madre, un a mujer de 37 años, soltera y que trabaja hasta la 6 de la tarde en casas de familias, un  horario que le permitía ver a su única hija cuando llegaba del trabajo, era algo seguro que su hija llegaba siempre antes que ella. Comenzaron las preguntas, y ahí en ese momento también las mentiras. Ya esa serie que veía a las 6 de la tarde no parecía importante, ahora solo pasaba horas texteando por teléfono.

El momento del encuentro se acercaba mensaje  tras  mensaje, cada uno de ellos llenos de deseo, de palabras dulces que conquistan o más bien… manipulan la curiosidad de la jovencita. El nerviosismo y la atracción se de ella se va despertando cada vez más, solo bastaron las palabras de un  - “te amo, quiero estar contigo, yo te voy a cuidar, te extraño, en serio me gustas chamita, no se que me hiciste, me tienes loco, te quiero, ven a mi casa hoy”.  Para salir del liceo antes de la última hora de clases y llegar a la casa donde se supone que la iban a cuidar.  Como siempre, se peinada, se perfumaba y se ajustaba el uniforme para verse mejor, se miraba en el espejo, aprovechaba cualquier reflejo para arreglarse el cabello o lo que sea, lo importante era verse bien. Le llego un mensaje con la dirección a donde tenia que llegar, era un lugar que ella ya había frecuentado antes, por ahí vivía una compañera de clases que nunca le había caído bien.
“listo estoy afuera… sal” mensaje enviado a las 3.48pm, llego el momento de saber que era lo que iban a hacer en aquella casa solos, entra y comienza a detallar todo mira los cuadros viejos en las paredes, portarretratos con fotos viejas de familiares, y unos muebles en los que se sienta y pide un vaso con agua, mientras el muchacho trae  el agua ella revisa su teléfono, mira a todos lados, comienza a sentir nervios, respira profundo y dice en su mente “ok, ya estas aquí… tranquila, no pasa nada, no va a pasar nada, vas a llegar temprano a tu casa y no ha pasado nada”, llega el agua y se lo toma, solo bebe pequeños sorbos para hacer un poco mas larga la conversación forzada que estaban intentando tener.  – “¿te puedo abrazar?”-  le pregunta él – “no tengas miedo, no va a pasar nada, yo te voy a cuidar… te dije que te iba a cuidar, así que confía y no seas una niña”,  cerró los ojos, su cuerpo comenzó a temblar de los nervios y desde ese momento no pudo volver a mirarlo otra vez, las manos que la acariciaban antes ahora la tocaban de una manera no muy cariñosa, tocaban lo que no debían tocar y ella lo sabia. El solo la tomó, la llevo a su cuarto y cerro la puerta… ella no hacia nada, no podía abrir sus ojos, sentía asco, ya no quería estar allí…. - “fue el peor momento que pude pasar, en solo segundos sentí que todo se había terminado, en realidad no sabia que sentía… solo me quería ir de ahí, quería llegar a mi casa, estar en mi cuarto y esperar a que llegara mi mama, no me sentía bien, sentía que estaba haciendo algo que no debía,… quedarme ahí, sin hacer  nada fue la peor decisión”- …


4:58pm , ya iba saliendo de la casa del muchacho, se suponía que debía estar feliz, triste, molesta, asqueada, no sabia nada… solo basto una hora para cambiar su estado de animo, para estar confundida, para sentir miedo y tener su mente en blanco, caminaba como en modo automático, ya no le importaba si se veía bien su uniforme, ya no sentía que le gustaba ese muchacho que la lleno de palabras bonitas, no quería llorar, no quería decir nada, agarro su bolso y camino hasta la parada del bus, ahí espero hasta que llegó y al subirse vio que también estaba ya por bajar esa compañera de clases que no soportaba, y la veía de arriba debajo de manera no muy amigable como preguntándose “y esta que hace por aquí”, paso todo el camino en bus con la mente en blanco, mirando por la ventana  hacia la calle pero sin mirar, solo esperaba no encontrase con nadie que la saludara. Llegó a su casa, entro al baño se dio una ducha, se cambio de ropa, y se durmió. Nunca antes se había dormido tan pronto.
7:05pm  se despierta por los gritos de la mama llamándola para que le abra la puerta, había olvidado sus llaves en la mesa del comedor antes de salir en la mañana… todo normal, no pasa nada, la noche pasa tranquila, como siempre… que mas puede pasar en una casa donde solo viven dos personas, pero una de ellas ya tiene un secreto… que dentro de tres meses y medio se va a convertir en el susto mas grande de la mujer mas pequeña de la casa.
Al siguiente día, no recibe ni un mensaje, tampoco se siente molesta por eso… de alguna forma se siente bien, pero sabe que no es normal. Tampoco quiere mostrarse desesperada y tampoco envía mensaje, y así pasa el día, sin enviar ni recibir mensajes. En la noche envía un mensaje a aquel muchacho,  pero no es respondido… al siguiente día decide llamarlo…no responde,  ya no lo ve fuera del liceo, en la esquina donde siempre la esperaba para escaparse después de las clases…  y así pasan varios días hasta que va a su casa y no esta en ella, sale su hermana y le pregunta donde esta, y ella de forma segura y sin ninguna mala intensión le responde… “mi hermano no esta aquí, está al frente en la casa de la novia” sorprendida, muy sorprendida por lo que acababa de escuchar queda  la joven de 15 años cuando da la vuelta y se da cuenta que quien vive en frente de la casa de quien creía era su novio… es esa compañera de clases que nunca le agradaba, que nunca soportaba su forma de hablar, de caminar, de peinarse, de vestir,  era la persona que menos esperaba, ella era dos años mayor que ella, y ahora es la persona que mas odiaba. Se acercó a la casa para preguntar por el… y vaya sorpresa cuando los vio besándose, ni siquiera tuvo que llamar a la puerta, estaban ahí expuestos a que todos los vieran, abrazándose, mirándose y riendo como si se burlaran de ella.
Por primera vez se sentía enamorada, y por primera vez se sentía devastada, “me sentí horrible, fue la peor sensación que pude haber sentido en mi vida cuando los vi besándose… no sabia que hacer, solo me fui de ahí, me sentí con mucha vergüenza, no sabia en verdad que hacer, estaba  confundida  y… ¡fue lo peor!, lo peor que pude haber sentido, sentí que todo era una mentira, me sentí asqueada por todo lo que había pasado, y también rabia por todo lo que hice para estar con él, pero… creo que eso queda totalmente minúsculo ante la sorpresa que me llevaría unas semanas después”.  Después de toda esta situación, y de haberse dado cuenta de todo lo que había pasado, decide actuar como si nada hubiese pasado,  logró ocultar ese sentimiento de vergüenza y de humillación ante su familia y amigos, en el liceo obviamente la relación con esa “compañera de clases”, iba de mal en peor… un día recibió un mensaje de aquel muchacho que la enamoró, pidiendo disculpas  por no haber escrito mas, excusándose de que su teléfono había tenido problemas, ella no respondió. Solo semanas después cuando se dio cuenta que estaba embarazada, le escribió… él no respondió.

El miedo y la vergüenza se hicieron presentes ante la soledad que se asomaba en su corazón, sentía frio en el pecho, el susto de una noticia que no se podía ocultar, lo síntomas la delatarían, ¿que hacer ahora?, estaba sola, no podía decir nada, una niña de 15 años no debía estar embarazada, se supone que solo salía de su casa para estudiar y ahora esto, ahora seria madre, no estaba preparada para eso, eso no es lo que le tenia que pasar a ella, se arrepintió de todo lo que había hecho, sintió rabia de lo que había pasado y sentido, ¿en quien iba a confiar?... ¿Cómo iba  a explicar lo que paso a su mama? ¿Cómo, cuando, donde, por que, quien?.... era inevitable, todos lo iban a saber, todos sabrían lo que había hecho, se imaginaba las miradas, las burlas, y el rechazo…una barriga no se puede ocultar tan fácil,  ya no podía ocultarse o por lo menos… hasta que se notase que su secreto estaba creciendo dentro de ella.