martes, 28 de enero de 2014

El Espantapajaros - Isaac H -


Soy un espantapájaros no por que mi trabajo sea el de vigilar un trigal. 

No es por que sea de paja y vista ropa vieja y use un sombrero roto. No por que pretenda ser un hombre para poder cuidar donde estoy, no es tampoco por que lleve años en el mismo lugar. 


Espantapájaros por que realmente soy un espanto en este mundo... un mundo utópico.
Espantapájaros por que no hablo, no me muevo pero espanto. Espantapájaros por que por años sigo viendo el mismo horizonte mientras mi ropa se cae a pedazos. Espantapájaros que suele ser la burla de los pájaros.



Vivo en un mundo donde muy poco se asoma el señor sol, y cuando sale las envidiosas nubes lo opacan. Aquí casi siempre es gris y se escuchan constantemente los golpes del gran trueno. Aquí las noches son las mas largas, frías y un poco silenciosas también, pero cuando el viento se hace escuchar bailan los arboles. Los días y las noches se distinguen cuando los grillos dejan de hacer su concierto para darles el honor a los pájaros burladores que me recuerdan cada día que no vale la pena estar aquí.




Tengo tantas ganas de salir de aquí y poder llegar a ese horizonte que por tanto tiempo eh estado viendo, allí cada pasar de año se ilumina el cielo de la noche en muchos colores. Deseo tanto poder llegar hasta allá, quisiera poder moverme, poder gritar que me saquen de aquí... por que dentro de poco mi madera se pudrirá y caeré a tierra, entonces será el fin de este Espantapájaros. 

He estado tanto pero tanto tiempo solo en este mundo que ya hasta creo olvidar la forma de los que me crearon, ni siquiera me han felicitado por el trabajo que he hecho o por lo menos he intentado hacer por ellos. Siento tanta impotencia al estar estacado aquí, el no poder hacer nada cuando los pájaros se posan en mis brazos y en mi cabeza. Siento rabia cuando la lluvia moja mi ropa, porque tengo que esperar con frío a que se seque. 


El trigo ya casi me tapa y muy poco puedo ver el horizonte en el que por tanto tiempo he querido estar. Las estrellas son las que me dan ánimos de seguir despierto y la luna es quien me ilumina la noche pero eso ... sólo es aveces cuando aparecen.


se que eh sido olvidado, pero aun tengo esperanzas, seguiré soportando las burlas, la lluvia, el frío y aguantaré lo mas que pueda mi madera para poder quedar en pie y no ir al suelo. Seguiré aquí mirando el Horizonte, a donde un día se fueron mis creadores, seguiré esperando... con los brazos abiertos como siempre los he tenido... guardados para el abrazo de la persona que me encuentre y me saque de aquí... de este mundo sombrío que ya hace palpitar poco mis ganas de vivír... quiero irme de aquí... quiero irme de este mundo utópico... quiero dejar de ser... un Espantapajaros.

lunes, 27 de enero de 2014

Secretos - Isaac H -



Todos somos diferentes, no tenemos nada igual, somos como nuestras huellas digitales… somos únicos.

 A lo largo de nuestra vida nos vemos inmersos en situaciones que nos obligan a tomar una decisión que tarde o temprano tendrá sus consecuencias. Estamos acostumbrados a tener siempre una excusa, a culpar a alguien o algo por lo que somos o decidimos hacer, no hay excusa que valga por que ante cualquier situación siempre hay más de una opción, los valientes toman las difíciles, los cobardes el camino más fácil, o simplemente no piensan mucho y se dejan llevar por las emociones. Desde el primer segundo que tenemos de vida se comienza a escribir nuestra historia, somos como un libro que hoja tras hoja quien lo lee va descubriendo las complejidades con las que venimos a este mundo.


¿Qué hemos hecho con nuestra vida?, ¿en qué creemos?, ¿qué dejamos saber de nosotros? nunca terminamos de conocer a las personas, aunque la hayamos leído una y otra vez siempre habrá algo que no se muestre, nunca nos dejamos conocer a un cien por ciento.


Secretos, es lo que guardamos en lo más profundo y espeso de nuestros pensamientos, es lo que nos importa que no se sepa, es lo que hace pesado tu pensamiento, es esa caja que solo se abre ante la persona que tiene esa llave que llamamos confianza. Los secretos vienen acompañados muchas veces de mentiras, algunas se crean para no lastimar a los demás aunque con el tiempo se convierten en la punta del cuchillo que atraviesa el corazón de quienes amas. Es impresionante la capacidad que tiene el ser humano de hacer creer que todo está bien, casi se convence así mismo de que todo está bien, que todo es normal y que todo pasa por algo.


No se puede describir eso que sientes cuando alguien se confiesa y te hace crear esa expresión en tu rostro de incredulidad y sorpresa, la negación ante lo que estas escuchando, la confusión que sientes ante lo que pensabas que era claro y los pensamientos que vienen a recordarte que no puedes juzgar por que también has tenido momentos en los que la emoción te hace hacer cosas que sabes que no debiste hacer, y  aun así insistes es creer que tienes el control del todo cuando en el fondo sientes temor de que se caiga tu mentira.


La credibilidad como persona es frágil, cuando muestras solo lo que quieres que otros vean de ti, en ese momento te vas acercando al borde del vacío en el que con solo un paso caes y ya no hay vuelta atrás.  Hay quienes tienen una doble vida, una doble moral… que critican a otros sabiendo que ellos hacen cosas peores. Te sorprenderías de las historias que he escuchado, han sido tantas que siento que ya lo he escuchado todo pero, cuando alguien se atreve a contarme pedacitos de su vida es imposible no sorprenderse ante la capacidad que tenemos los seres humanos de engañar o por lo menos eso creemos hacer. 


Los secretos y las mentiras están en todos lados, es ciega como la enfermedad que no mira a quien ataca, la única diferencia es que lo humanos son quienes la crean con sus acciones.
Lo que he escuchado, me hace dudar de la sinceridad de las personas, la honestidad ya me parece inexistente, no creo que haya alguien completamente franco en sus palabras, ciertamente todos tenemos secretos, es algo que guardamos en el fondo de los recuerdos. Son situaciones delicadas que hemos vivido, son decisiones que hemos tomado y que sabemos que pueden no ser bien visto ante la sociedad, hemos creado ese secreto con nuestras acciones o también puede ser que seamos parte del secreto de otras personas.


En el silencio de las palabras y el bullicio de los recuerdos se esconde una verdad… una verdad que duele, que desespera, que te hace sentir puesta una máscara ante tu familia o tu circulo social... (Continua en la 2da Parte).