viernes, 8 de septiembre de 2017

YA SIN LETRAS PARA ESCRIBIR PALABRAS - Isaac H -

A las verdades a medias se les ven las costuras.

A veces pienso que me he convertido en un monstruo que no siente, que no ve, que no se sorprende de nada, que solo golpea con las palabras porque solo ha escuchado verdades a medias y mentiras gritadas como verdad. 

ya no puedo tomar tu mano y sentir electricidad, ya no puedo ver la paz del cielo en tus ojos, ni el calor de sol en tu piel, solo siento un frío en mi pecho con tu recuerdo, solo siento el vacío de la caída llena de sentimientos. 



lunes, 6 de junio de 2016

PUERTA ABIERTA - Isaac H -


Toque la puerta, y me dejaste entrar, no tuve que insistir… lo que vi fue a ti llena de inocencia, de ingenuidad, de luz y amor. Venia vestido de ruidos que gritaban la oscuridad de mis secretos, pero esos gritos solo pueden ser escuchados por el oído de la intuición, pero tu… eras tan inocente, eras tan luz que no podías escuchar. Entré con mis monstruos caminando sigilosos, veía tu entusiasmo tu amor, tu fragilidad… y eso me gustó, me hiciste ver desde un principio que no eras común, que eras más de lo que yo merecía, que eras eso que me hacía sentir grande pero el peso de mi sombra no me dejaba subir donde estabas tú, eras imposible para mí, no te merecía.

Fuiste capaz de asustar a mis monstruos con cada sonrisa, con cada una de tus miradas, con cada una de tus sabias palabras, eras tú contra ellos, te temían porque ante la luz la oscuridad siempre se desvanece.

Entonces ¿por qué toque tu puerta? Seguramente porque escuche la voz de Eros diciendo que tú eras diferente, que tú eras a quien necesitaba. Sin embargo, mis heridas me recordaban que no te debía tener.

Intente irme sin decir nada, intente salir por la puerta pero… no podía dejar tu fragilidad expuesta a tanta rudeza, no ibas a cerrar la puerta tan fácilmente, no la querías cerrar. Más de una vez intente irme, no me dejabas y yo en el fondo no me quería ir, pero si me quedaba tarde o temprano te iba a envolver en mi oscuridad, mis monstruos te lastimarían… y eso fue lo que pasó.

Aun con heridas seguías ahí, sonriendo, dando todo por mí… hasta tus últimos respiros por mí… como si no te importaran las heridas, aun con dolor me querías, aun con mis demonios me abrazabas.
No quiero estar solo, no quiero estar sin ti, mi locura necesita cordura… y eso lo tienes tú. Necesito risas sinceras, te necesito a ti. Necesito hasta tu silencio, necesito hasta una mirada, necesito de ti… cada palabra. Por favor, no me cierres la puerta… por lo general eso lo hago yo… y contigo no lo puedo hacer. 

A VECES SON NECESARIOS - Isaac H -


Cuantas veces no nos hemos encontrado a personas que no demuestran una amabilidad sincera, ni siquiera una educación honesta, que hasta el “buen día, buenas tardes o buenas noches” que sale de su boca parece un parlamento aprendido y que se enciende automáticamente solo para evitar ser tan obvios en el prejuicio que tienen ante otros, esa gente que toma como costumbre señalar literalmente con su dedo sin darse cuenta que es un gesto que más allá de incomodar, molesta, porque naturalmente a nadie le gusta ser señalado, gente que no ha entendido ni en un minúsculo porcentaje que las diferencias no pasan desapercibidas, y que son aún más evidentes en los tratos, en las formas de hablar, en las formas de mirar, es sus actitudes para con otros  y es que las malas energías que emanan de su ser son evidentes… y lo peor es que no se dan cuenta de lo que hacen porque están tan metidos dentro de su propia confianza, seguridad, sus propias ideas que no se percatan del daño que hacen y peor aún del que se causan.

Sus miradas reflejan ese prejuicio y desconfianza sin ni siquiera haberte conocido, cuantas veces no hemos sentido las malas intenciones de otra gente, que te señalan o señalan a otras personas por el simple hecho de no agradarles, es algo ilógico ¿cómo te puede agradar o no una persona con tan solo verlo?¿cómo puedes sacar conclusiones de una persona si ni siquiera te has detenido a pensar el porque es cómo es?

Particularmente pienso que es tan evidente la baja autoestima y el sentimiento de inferioridad de una persona cuando habla mal de otra, aprovechando cualquier momento para desprestigiar, poniendo en el escarnio público cualquier error que haya podido cometer, vociferando cualquier cantidad de calificativos mal intencionados, haciéndose eco de rumores sin ninguna prueba, juzgando por apariencias sin pensar en las batallas internas que puede vivir cada persona, dejando a un lado la amabilidad y llenando su boca de comentarios que van directamente a romper cualquier credibilidad y confianza que se pueda tener ante otros por el simple hecho de no agradarle, se aferran tanto a sus ideas prejuiciosas sin darse cuenta que se convierten en personas soberbias, altaneras e intransigentes, todo eso es solo un reflejo de lo que hay en su corazón, son tan incapaces de crecer y mejorar como persona que prefieren bajar a los demás en vez de subir su calidad humana y ayudar a otros a subir la suya.

Cuantas veces no hemos sido testigos de miradas que demuestran desprecio, de comentarios llenos de cizañas, y es que a veces hasta un “buen día” no respondido suele caer mal. Cuantas veces no hemos llamado a un operador de telefonía móvil o cualquier otro tipo de recepción y no sentimos un trato amable con el que te puedas sentir confiado y logres conseguir la respuesta que estás buscando, cuantas veces no hemos ido a alguna institución y al momento de preguntar por algo sin ni siquiera mirarte ya te están negando la respuesta.

Educación, amabilidad, cortesía, gentileza,  son palabras que hoy en día parecen no ser la talla de mucha gente, sin embargo admiro a esas personas que te regalan una sonrisa en las mañanas sin siquiera conocerte, un saludo honesto, un “permiso”, un “por favor”, un “disculpe”… hacen la diferencia y hacen más cómodo tu día. Qué bueno sería despertar cada mañana, ir al trabajo y no tener que lidiar con las personalidades toxicas de mucha gente, esas que hablan de los demás, que critican, que se burlan, que dicen cualquier cantidad de cosas sin ningún sentido, y peor aún que tienen a quien le aplauda tal genialidad. No me gustan las burlas las considero una falta de respeto,  no me gustan los rumores los considero un mal vicio, me hago sordo ante los comentarios malintencionados hacia otras personas, me aíslo de quien tiene malas actitudes, de los que miran de reojo, por encima del hombro, de quienes que se creen más que los demás, de los que buscan una supuesta amistad pero que en realidad están sujetos a un interés que no va más allá de solo aparentar, me alejo de todo lo que no me agrada, me voy de donde no me siento cómodo, soy mudo ante cualquier pregunta que busque algún comentario despectivo de mi parte hacia otro,  y soy muy radical en este sentido, tanto así que suele caer mal el no entrar en ese círculo lleno de gente toxica, y que ironía más grande que a quienes les cae mal es a los propios tóxicos
No hay cosa más agradable que comenzar el día lleno de optimismo, de ánimo, con energía, y eso solo resulta de pensamientos positivos, de actitudes positivas, de acciones positivas, y también de un entorno positivo, es por ello que hay que ser muy cuidadoso y observador de donde estas y con quien compartes, porque a veces es muy fácil caer en los vicios de otros, es por ello que debemos ser fieles a nuestra educación, a nuestros principios y saber identificar cuando las cosas van bien o van mal, evitando las costumbres ajenas.

Ciertamente a lo largo de nuestra vida nos vamos a encontrar con muchas personas que serán compatibles con nosotros, que nos van a agradar, que nos harán sentir felices, cómodos, que vamos a compaginar en muchísimas cosas, sin embargo, también nos encontraremos con los personajes antagónico a estos… esos que llegan a sentir cierta satisfacción por los errores de los demás, que se alegran con las caídas de otros, y que desean el estancamiento para quien no compagina con ellos, esos que siempre andan con una palabra negativa o pesimista, llenos de un “no se puede”, “no lo vas a lograr”, “no sueñes”, “no lo hagas”, mejor has esto o aquello…. Gente del “no”, y esa gente vive de un “no” por lo tanto NO LOS ESCUCHES, NO LOS FRECUENTES, NO TE DISTRAIGAS CON ELLOS, no les des tu atención, porque te quitan tus ánimos, tus ganas, tus sueños y pueden te llegar a quitar hasta tu motivación.


Qué bueno sería que todo fuera fácil, que siempre nos encontremos a esa gente del “si”, a la gente agradable, a la que te motiva, a la que te da ideas, a la que te pone creativo y hasta a la que te impulsa si estas distraído con otra cosa, pero a veces son necesarias las gente desagradable, desmotivadora, que llegan a ser implacables en sus comentarios… a veces son necesarios solo para una cosa, darte cuenta que no debes ser como ellos, hay que saber identificarlos y solo tu espíritu si esta fortalecido con tus sueños, con tus metas, tus objetivos, tu motivación, tu educación, tu conocimiento, tu seguridad, sabrá cuando los tienes en frente, y justo en ese momento podrás sonreír porque sabes que su negatividad no puede con tus ganas, ellos son necesarios solo para darte cuenta de lo fuerte que eres, para reafirmar lo que quieres y a dónde quieres llegar, miralos como ese escalón que te ayudará a subir y nunca bajar… recuerda que si subes una montaña te cansas, te fatigas, tu corazón late más fuerte, tu cuerpo se agota… sin embargo cuando subes, y subes sin mirar atrás, sin distraerte, y que aun con tropezones no te detienes cuando llegas a la cumbre… te darás cuenta que la vista es increíble, no te limites por los “no” que escuches, consigue tu motivación, tu sueño… y hazlo realidad, porque a veces la gente del “no” es necesaria solo para seguir apostando por un sí. 

jueves, 30 de abril de 2015

SE NOS FUERON LAS GANAS II PARTE - Isaac H -


Ya no importa el espacio, ya no importa el tiempo o las palabras que se puedan decir, de nada sirven las miradas, ya estamos lejos, viviendo en la misma casa, durmiendo en la misma cama, pero lejos.
Ya ni tu silencio ni el mío hablan, es un vacío que con nada se llena, es como un grito que con nada de calla.

 No sabes cuánto pienso cada noche en si seguir sintiendo el frio de tu indiferencia y acostumbrarme a ella o… gritar en medio de ese silencio que me mata y decir que ya no puedo. Me siento sola, estoy contigo… pero sola. No sé porque seguimos así, tú y yo tenemos claro que no es amor lo que vivimos, es más una rutina, una costumbre que nos ahoga día tras día.

Antes no podía dormir sin tus abrazos, sin tus besos, sin tus cuentos del día, sin tus dedos en mi cabello, sin tus palabras bonitas. ¿Qué es lo que ya no está? ¿Cuándo se nos olvidó lo que nos gustaba de ambos? ¿Qué paso con nuestros planes? ¿Dónde está nuestra complicidad? Se nos fue todo y no nos dimos cuenta, se nos fueron las ganas y no supimos cómo.

El deseo se quedó ahí, en ese pequeño espacio entre tu espalda y la mía, ya no es lo mismo estar contigo pero no me atrevo a decirlo no quiero ser la causa de heridas, se me cae el mundo a pedazos y el alma me duele porque quiero pero ya no como antes.

Se q te levantas muy de mañana y piensas al borde de la cama, y quiero correr y abrazar las ganas pero ya no están, se me fueron y no sé cuándo ni a donde. Siento que perdí, que no fue suficiente el tiempo, que el mismo tiempo nos traicionó o nosotros a él.

Aquí estoy, agarrándome de la costumbre en que te convertiste, y allá estas tu a la distancia de un silencio que se hace eterno. Ya no te veo, ya no me ves… se nos fueron las ganas de seguir, solo… estamos aquí, pero no.


Se nos fueron las ganas amor, se nos fueron, quizá se quedaron entre las sabanas. 

jueves, 23 de abril de 2015

SE NOS FUERON LAS GANAS I Parte - Isaac H -


Se nos perdieron las miradas en los espacios vacíos de nuestras emociones, se callaron los te quiero, se murieron con el frio del silencio. ¿Qué nos pasó, acaso no nos alcanzó el sol de las mañanas o el calor de la tarde? Se nos fueron las risas, los cuentos de noche, se nos fue el deseo de besar, se nos fue el sabor de los labios, se nos fueron las ganas en las sabanas desordenadas.
¿Dónde está la emoción, el sentimiento, las ganas? Se nos fueron. Ya no es el mismo “buenos días”, ya no hay una “buenas noches”, se nos fueron las ganas, se las llevó el duende al que le temíamos, se las llevaron las olas más altas del mar de aburrimiento en que nos convertimos, se nos fue la magia de la primera vez, de la primera mirada, el primer deseo, del primer gesto, del primer beso.
Estamos tan lejos y dormimos en la misma cama, estoy cansado de solo ver tu espalda, me canse de abrazar las ganas que ya no están, se quedaron en ese pequeño espacio entre tu espalda y la mía. Ya no es lo mismo tocar tu mano, tocar tu piel, tu cabello, ya no es igual querer verte dormir.

Siento que todo se perdió, que ya no nos necesitamos, ya no es lo mismo escucharnos cada noche, ya no es igual la complicidad entre nuestras palabras, nos ganó el tiempo que nunca se paró, que siempre nos apresuró a querernos porque ya se acababa, nos ganaron los días que uno tras a otro se convirtieron en rutina, nos ganó el trabajo y hasta el deseo de ser mejores, porque estábamos tan metidos en eso que se nos olvidó que nos hacemos falta los dos para estar mejor, que lo importante es vernos a los ojos antes de levantarnos y recordar porque nos escogimos, olvidamos porque nos quisimos, olvidamos esa química que sentimos cuando nos conocimos ¿Qué nos pasó?, me levanto en las mañanas te veo dormida, y me siento al borde de la cama y me pregunto ¿Dónde están  esas ganas de querer abrazarte que sentía hace tanto tiempo? ¿Dónde deje los primeros besos del día? ¿Dónde están mis ganas de ti? Suspiro y cubro mi rostro con mis manos porque ya no es lo mismo, siento que se nos fueron las ganas. (Continua en la segunda parte)

lunes, 16 de marzo de 2015

ME PERDÍ - Isaac H -

Me perdí en sus ojos, más que eso, me perdí en su mirada, en sus labios, su piel, sus palabras, me perdí a mí… para encontrarme en ella, me ató las manos con deseo de tocarla, hizo que su imagen fuera mi almohada en las madrugadas, hizo de mi lo que le dio la gana, me subió al cielo con un beso, me subió más alto con un te quiero.
Me perdí en su vida, me perdí en su cuerpo, me perdí en segundos que no recuerdo, me perdí sueños por velar los de ella. Me perdí en mi cordura, me perdí en su locura.  Me perdí en deseos desbordados y aprovechándose ella bordó en mi corazón sentimientos con un te amo.
Me perdí recuerdos, los perdí a su lado, me perdí la vida y encontré la de ella que era la mía, me perdí en su silencios que decían más que sus palabras, me perdí en sus ruidos que se hicieron mi costumbre, me perdí en su olor, en su cabello, en sus manos, en su cuello, me perdí en ella y ni cuenta me di.
Me perdí en amor y sentimientos, me perdí en historias que con ilusión contaba, me perdía en cada palabra que sonaba de su boca. Me perdí en susurros dormidos cada noche, y en cada suspiro que daba en las mañanas, no era más que su magia de mujer en mi vida, no era más que ella, y solo en ella me perdía.
Sus manos siguen marcadas en mi alma, y mis manos siguen perdidas buscándola a ella. Me perdí en sus sabanas, en su calor, me perdí en ella.
Sigo perdido aun cuando ya no está, sigo perdido en mis deseos por ella, no entiendo si la vida me la dió, por qué la vida me la quitó, me perdí en su último adiós, me pierdo en su ausencia, me pierdo en este silencio que ya no habla y que no es de ella, me pierdo en ruidos que ya no suenan, me pierdo en sus ojos que ya no están, me pierdo en palabras que ya no escucho, me pierdo en su vida que es la mía, me pierdo en la incertidumbre de no saber dónde está su alma, me pierdo en mi locura, me pierdo sin ella.
Me pierdo sin sus historias, me pierdo sin su calor, sin sus besos, sin sus caricias, me pierdo sin ella, me pierdo solo y sin ella.
Me pierdo en miedo, me pierdo en pensamientos, me pierdo en impotencia por no estar con ella, me pierdo mis pensamientos, me perdí sin ella. De un susto me la dio la vida, de un golpe me la quitó, que hizo ella para irse así, sino era más que belleza.
Me pierdo en la duda con su muerte, me pierdo… sin ella me pierdo.
Me perdí en su vida que era la mía, me perdí en su cama ahora fría.
¿Anna porque no viste que eras mi vida?, ahora que hago, ¿me pierdo sin tu vida? ¡¿Dónde está la mía, si tu vida es mi vida?!
Me perdí en ella, me perdí en su naturaleza y ya no digo, ya no pienso ya no vivo sin ella.
Me perdí… estoy perdido sin ella. Su cuerpo no aguantó tanta vida pareciera, me pierdo en dolores, me pierdo en susurros sollozos que no son de ella sino de mi alma viva que esta pena.

Me perdí, estoy perdido sin ella.

jueves, 12 de marzo de 2015

QUE NO - Isaac H -



Que no se te vayan las ganas, que no se te vaya el deseo, el amor, la emoción, el sentimiento, las palabras, los suspiros, los momentos, que no se te vaya el aire, que no se apague el grito de tu corazón, que no se vuelvan grises tus experiencias, tus días y sueños.
Que no te empuje el miedo y abrace el sosiego, que no se cierren tus ojos ante lo que quieres, que no te tiemblen las rodillas ante el gigante, que no te tiemble la voz porque eres grande.
Que no vueles entre elogios, que no caigas por enojos.
Que no temas al equivocarte, que no calle tu voz ante la injusticia y seas cómplice de la maldad. No temas a la oscuridad es un proceso nada más.
Que no desaparezcan tus besos, tus caricias y anhelos.
Que no le tengas miedo a tus enanos… esos que te recuerdan tus fracasos.
Diles que no vengan, que no hacen falta.
Es difícil a veces decir que no…. Porque solemos atar todos nuestros miedos a la mente. Diles que no… que no se queden. Diles que no a las personas, situaciones, emociones y demás circunstancias que te afectan de manera negativa.

Nadie es más ni menos que tú. Dile que no.